II


Estoy en una playa
en la que los vientos hablan a mis oídos
en la que la arena se humedeció con una mejilla
y las botellas le han sido incrustadas.

Estoy tan amigablemente solo
mirando la orilla que va cambiando,
que escucho varias voces internas
y no sé cuál es la que me habla.

Es un momento para pensar en Dios
(comprender que somos parte de una totalidad que nos contiene).

Es la hora en la que toda luz se desepera por brillar
y toda mi sombra se estremece al sentirse sabida.

L.A.Spinetta, Guitarra Negra